Karmelo Bizkarra

Médico, conferenciante y facilitador

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad del País Vasco en el año 1979.  Pionero en nuestro país de la medicina higienista y referente en el ayuno terapéutico, práctica que considera ‘terapia magna’, “el mayor método de curación”. Como gran defensor de la medicina integrativa, la pasión de Karmelo es inspirar a otros seres humanos a despertar y a activar sus capacidades de autocuración. Esta motivación le llevó a fundar el Centro de Salud Vital Zuhaizpe (del cuál es director médico), un espacio de transformación y sanación donde convertir el dolor en amor y la enfermedad en consciencia. Además, es autor de varios libros sobre salud, terapia emocional, nutrición y ayuno, y colaborador en diversas revistas especializadas. Karmelo ha impartido numerosos cursos y formaciones. Su mayor sueño es educar en salud.

¿Cómo es Karmelo Bizkarra?

Médico
El médico no es el que cura sino el que enseña una forma de vida saludable y debería acompañar a la persona mientras ésta despliega todas sus grandes potencialidades: físicas, emocionales, mentales, sociales y espirituales. El médico del futuro, en vez de entretenerse en eliminar los síntomas de la enfermedad, será el que ponga a la persona enferma (o la sana) en contacto con sus propias capacidades de autocuración, motivándola con los factores que favorecen la salud y la vida.

Humanista
Busca fomentar el desarrollo del ser humano siguiendo las huellas de los grandes pensadores. Le da especial importancia a valores humanos como la libertad, la solidaridad, la autodeterminación, la sociabilidad del hombre y su capacidad transformadora y positiva.

Librepensador
Forma sus opiniones sobre la base del análisis imparcial de hechos. Es dueño de sus propias decisiones, independientemente de la imposición dogmática de alguna institución, religión o tendencia política que busque imponer su punto de vista ideológico.

El momento que cambió la vida de Karmelo Bizkarra

En cuarto de Medicina, Karmelo se dio cuenta de que había estudiado los síntomas de la enfermedad, el pronóstico y el tratamiento, pero que no sabía nada de salud, es decir, de nutrición, ejercicio, respiración, contacto con la naturaleza, relaciones humanas. A partir de ahí, Karmelo descubrió que siempre expresamos lo que pensamos y lo que sentimos. Si no lo hacemos a través de la palabra, lo hacemos a través de los síntomas de la enfermedad.

¿Qué aprenderás con Karmelo Bizkarra?

Experimentar los beneficios terapéuticos del ayuno

El ayuno bien llevado es verdaderamente efectivo para dar un buen reposo y repaso al cuerpo, ya que posibilita que el cuerpo ponga en marcha todos los procesos de desintoxicación, limpieza y autorregeneración. En el proceso del ayuno es el cuerpo el que se cura. Todo lo que ocurre cuando una persona ayuna es que al poder curativo ya presente y activo dentro del cuerpo humano se le presenta una mejor oportunidad para realizar su trabajo.

Diferenciar entre los alimentos reales y los productos ultraprocesados

Es importante entender que cuanto más naturales sean los alimentos mejor, porque mantienen sus cualidades y propiedades nutricionales. Los ultraprocesados se componen de azúcares y grasas. Comemos para nutrirnos y nuestro paladar debe estar acostumbrado a lo natural y gozar con el sabor real de los alimentos, sin potenciadores ni edulcorantes.

Importancia de la forma y el color de los alimentos

Debemos comer color para favorecer la recuperación del cuerpo. A veces no valoramos lo suficiente los alimentos de nuestra tierra, que son además a los que nuestro organismo está más acostumbrado. Hay que recordar que no solo tomamos proteínas y vitaminas, y que no todo se mide con las calorías. Hay que ampliar la mirada. La medicina actual está anclada en el pasado, y considera al cuerpo como una máquina de combustión, cuando lo que hacemos es transformar la energía de la comida que tomamos, el agua que bebemos, el sol sobre nosotros y el aire que respiramos.

Karmelo Bizkarra quiere compartir algo contigo

Las personas que vivimos en esta sociedad, mal llamada del bienestar, mostramos con frecuencia la falta de coherencia entre lo que pensamos, sentimos y hacemos. Y la enfermedad comienza cuando dejamos de ser nosotros para ser lo que los demás esperan que seamos. Además el miedo al futuro, a quedarme sin trabajo, al que dirán, a expresar lo que siento… son causa primera y origen de enfermedad. Y el miedo se contagia, y anula.