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Cómo crear tu marca personal desde cero

24 mayo 2022

En este artículo vamos a entender los grandes cambios laborales y socioeconómicos que estamos viviendo en los últimos años, y por qué las recetas para el éxito profesional que funcionaban en el siglo XX ya no son tan efectivas en la actualidad. Conoceremos por qué la marca personal es el pilar clave para triunfar en la era del conocimiento, cuáles son sus fundamentos y las 5 claves para empezar a construir nuestra propia marca personal.

 

Qué es la marca personal y por qué es tan importante

La marca personal es una traducción directa de personal branding, término inglés acuñado por el escritor y hombre de negocios Tom Peters en 1997. La marca personal es un concepto que consiste en percibirse a uno mismo como una marca comercial, ofreciendo una propuesta de valor única que tenga que ver con nuestra singularidad como seres humanos. 

 

El colapso del título universitario

Durante el siglo XX, el principal factor de diferenciación y especialización fueron los títulos universitarios. Principalmente, porque eran pocas familias las que podían acceder a ellos. Sin embargo, hoy en día la población licenciada ha aumentado drásticamente. Por ejemplo, en España, en el año 1992 había un 12,8% de la población entre 25 y 64 años con educación superior. En el año 2020, solo 28 años después, esta cifra se elevó hasta el 39,7%. Es decir, prácticamente 4 de cada 10 españoles de entre 25 y 64 años cuenta, como mínimo, con un título universitario.

 

Del título universitario a la marca personal

Este aumento de la cantidad de personas licenciadas, no solo a nivel nacional sino también internacional, está provocando que muchas personas con grandes niveles de estudio no encuentren trabajo. La realidad es que la competencia es feroz y el título universitario o los másters ya no sirven como antes para diferenciarse. Este problema, no obstante, está generando que cada vez más personas construyan su marca personal en base a aquellos factores que las hacen más humanas y que, por ende, les permiten distinguirse del resto.

 

El auge de la marca personal

Cada vez más personas se dan cuenta de que un título no les basta para gozar de una vida profesional plena, abundante y con sentido. Precisamente, el fin de la titulitis está permitiendo que muchas personas se planteen la manera de relacionarse con el mercado laboral. El quid de la cuestión es que la marca personal no solo nos permite diferenciarnos de la competencia, sino que además nos permite concebir el trabajo como una manera de expresar nuestros talentos, así como una fuente de pasión y realización personal. 

 

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Marca personal: los fundamentos

Debido a que en el siglo XX las reglas del juego laboral eran muy distintas a las del siglo XXI, hemos heredado una mentalidad totalmente caduca para afrontar las circunstancias actuales. Por ello, si queremos construir nuestra marca personal es imprescindible un cambio de mentalidad y de actitud. Recordemos que, para obtener resultados nuevos, antes tendremos que cambiar nuestras acciones y nuestras creencias más enraizadas. 

 

El autoconocimiento

El viaje de la marca personal empieza con la introspección y la reflexión. Ya que en el sistema educativo obsoleto no se nos enseña a conocernos a nosotros mismos, no tenemos ni idea de cuáles son nuestros talentos innatos, nuestras pasiones y nuestros valores esenciales. Como dice el gurú del management Peter Drucker, “en la era del conocimiento sólo tienen éxito los que se conocen a sí mismos, sus puntos fuertes, sus valores y cómo conseguir sus mejores resultados”.

 

La actitud emprendedora

Al no conocernos, nos relacionamos con el mercado laboral con una mentalidad de escasez, en la que nosotros no sabemos crearnos oportunidades, por lo que buscamos con desesperación que otros nos las den. Esto desemboca en la típica actitud del empleado, que cumple con lo que hace porque está obligado a ello. Sin embargo, para construir nuestra marca personal tendremos que desarrollar una actitud emprendedora, es decir, tener iniciativa, confianza y pasión para ofrecer soluciones y crear nuevos proyectos, ya sea como emprendedores o empleados. 

 

La era del conocimiento

El auge de la marca personal está muy ligado al nacimiento de una nueva etapa económica: la era del conocimiento. Los grandes avances de las tecnologías de la información y la comunicación han ocasionado grandes cambios en nuestra vida, incluida la actividad laboral. Mientras que en la era industrial la riqueza era el capital, en la era del conocimiento la riqueza es la información de valor, el pensamiento creativo, el talento y la innovación. Precisamente, crear una marca personal que honre nuestra parte más humana es lo que nos da un impulso de diferenciación en la actualidad. 

 

La adaptación al cambio

Igual que ocurrió con el cambio de la era agrícola a la era industrial, están habiendo muchos problemas laborales. Debido a la tecnología, los cambios son cada vez más acelerados. Muchas personas se quejan y se resisten al cambio, pero esto es inútil; por el contrario, hay personas que aprenden a surfear la ola del cambio para aprovecharla a su favor. Se dice que en esta nueva era podemos llegar a variar nuestra función profesional 5 o 6 veces a lo largo de nuestra carrera profesional. En este sentido, la marca personal es un ente vivo, muy flexible y versátil, que nos ayudará a aglutinar nuestros conocimientos y a no partir de cero.

 

La orientación al bien común

Durante el siglo XX el trabajo fue, para la mayoría de personas, una fuente de enajenación y aburrimiento. Es decir, la gente trabajaba para sobrevivir y nada más, totalmente enfocada en su propio interés. Sin embargo, los cambios en el siglo XXI nos permiten crear profesiones más alineadas con nuestros verdaderos intereses y que sean un reflejo de quiénes somos, solapando la vida personal y profesional. La marca personal, al permitirnos crear un trabajo que nos guste y tenga sentido, nos invita a mirar hacia el bien de los demás, encontrando nuestro propósito vital y desarrollando una mentalidad de servicio orientada al bien común de la sociedad. 

 

¡Mejora tu marca personal!

 

5 claves para crear tu marca personal

 

  • Utiliza el Ikigai

Tal y como hemos explicado anteriormente, el requisito fundamental de la marca personal es el autoconocimiento. Para ello, los japoneses nos invitan a usar la herramienta del Ikigai, que en japonés significa “razón de ser”. Se trata, principalmente, de encontrar el punto de unión entre lo que se te da bien, lo que amas hacer, lo que el mundo necesita y por lo que te pueden pagar. Investiga cuáles son tus competencias, tus motivaciones, tus pasiones, tu experiencia y tus talentos. Después pregúntate: con todo esto, ¿cómo puedo ayudar a otras personas?

 

  • Conviértete en un experto

En la era del conocimiento la figura del experto cada vez gana más protagonismo. Podríamos pensar que, al haber abundancia de información gratuita sobre cualquier tema, la gente no paga por conocimiento. Nada más lejos de la realidad. Las personas buscan a expertos que les guíen entre tanta maraña de información y que ofrezcan conocimiento de valor que aporte mejoras sustanciales a su vida. Es por esto que puedes convertirte en un experto sobre algún tema que te apasione y centrar tu profesión en compartir tus conocimientos con otras personas. Malcolm Gladwell, en su libro Outliers, dice que, para ser un experto en una materia determinada, se necesitan 10.000 horas de estudio y/o práctica.

 

  • Define y redacta tu misión, visión y valores 

Tu misión es el propósito general o la razón de ser de tu marca personal, es la definición de qué haces, qué problemas resuelves, a quién te diriges y de qué forma realizas tu trabajo. La visión tiene que ver con el largo plazo y responde a tus principales sueños. ¿Cuál es la visión de futuro que te impulsa a hacer lo que haces? Por último, los valores son las creencias, principios, compromisos y convicciones que orientan tu toma de decisiones. Analiza tus valores profesionales, que pueden ser muy parecidos a los valores personales.  

 

  • Establece tus metas

Como decía Séneca, “no hay viento favorable para quién no sabe dónde va”. Lo primero que necesitas es conocer tus objetivos a futuro. ¿Dónde quieres estar en 3 años con tu marca personal? Redacta tus objetivos siguiendo la fórmula SMART: que sean específicos (concretos, no abstractos), medibles (o cuantificables), alcanzables (y que a la vez supongan un reto), realistas y con una fecha límite en el tiempo. 

 

  • Identifica tu público objetivo

Es fundamental tener muy claro a quién diriges tu propuesta de valor. Si no, no podrás ajustar la estrategia de comunicación de tu marca personal a los intereses de tus potenciales clientes. Puedes utilizar el modelo del Buyer Persona, una representación ficticia de tu cliente ideal que incluye edad, aficiones, ingresos mensuales, dónde vive, qué valores tiene y qué miedos padece, entre muchos otros aspectos.

 

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Como ya has visto, construir y desarrollar tu propia marca personal te ayudará a crear nuevas oportunidades profesionales a la vez que te permitirá dedicarte a algo que se te dé bien, te apasione y cree valor para la vida de los demás. Uno de los propósitos principales de Kuestiona es, precisamente, hacer de puente entre el viejo paradigma profesional de la era industrial y el nuevo paradigma de la era del conocmiento. Es por eso que ayudamos a personas que quieren reinventarse profesionalmente a través del Máster en Marca Personal, un viaje pedagógico con los mejores expertos para encontrar tu propio lugar en el nuevo mercado laboral a la vez que honras tus talentos, pasiones y valores.